
Al viajar no olvide "llevar una sonrisa y muchas, muchas ganas de pasarla bien", no ocupa espacio, ni pesa nada y es reútil. Y si lo aplica a su regreso, mejorará y mucho su calidad de vida.
Con la disponibilidad de medios de pagos actuales, lleve poco dinero en efectivo cuando viaje. En tales situaciones la exposición a riesgos es mayor. Por otra parte el tipo de cambio que utilizan las tarjetas de crédito para los cargos del exterior suele ser conveniente y evita la devolución de dinero local a valores desfavorables.
Si va a conducir su vehículo en rutas en las que puede nevar, verifique el estado y presión de sus neumáticos y no olvide llevar cadenas para las cubiertas y elementos para repararlas (eslabones, alambre, etc.).
No deje cosas de valor en la habitación del hotel a menos que lo haga en la caja de seguridad. En caso de perdida de algún efecto personal, informe lo ocurrido al administrador para que se haga una búsqueda exhaustiva e interrogue al personal que hubiera tenido acceso a su cuarto.
La única forma de asegurar en un 100 % que no pierdan o dañen su equipaje, es viajar llevando exclusivamente equipaje de mano, y la mejor combinación para ello es una pequeña valija con carrito o ruedas incorporadas y una mochila o bolso de mano.
Al presentarse en el preembarque de los aeropuertos, solicite que su equipaje sea manipulado como "frágil", normalmente esto hará que se los ubique por encima del resto, y aparezcan entre los primeros en la sección de retiro.
Asegúrese de llevar sus objetos de valor (pasaporte, pasajes y dinero) en una riñonera o en un pequeño portavalores, de manera de poder llevarlos en su cintura o alrededor de su cuello. Fundamentalmente preste atención en las grandes terminales aéreas o terrestres.
Si va a consumir alcohol cuando viaja en avión, hágalo con moderación. La disminución de oxígeno al volar, intensifica los efectos del alcohol en la corriente sanguínea.